Viento Solar

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Empezamos esta nueva etapa dándole nombre a las distintas colecciones de Orgreen, y Viento Solar abre las puertas. Este nombre viene dado por las auroras boreales y astrales, y es que esos colores tan vivos son las ráfagas de calor causadas por explosiones del Sol chocando con el cielo de la Tierra.

Esos vientos solares en otras generaciones tenían distintas leyendas. Para la sociedad de Laponia, las chispas que hace la cola de un zorro que cruza la nieve de sus tierras son las creadoras de las auroras, para la cultura asiática los colores del cielo los daban las estelas del paso de los dragones y serpientes aladas que cruzaban el cielo, mientras que para los vikingos eran las Valkirias, guerreras de los dioses de Asgard, que viajaban a Midgard (la Tierra) a por las almas de los guerreros más valientes que habían perecido en combate, y los acompañaban al Salón de los Caídos, conocido como Valhalla.

Los colores verdosos, rojizos, y azules de las auroras nos recuerdan a las esmeraldas, los rubíes y los zafiros de esta colección. Estas piedras preciosas también tienen sus leyendas y creencias, y a continuación os contaré brevemente sobre ellas.

Las esmeraldas han sido las piedras preciosas favoritas de la realeza, llegando a ser Catalina la Grande (emperatriz rusa entre 1762 a 1796) la poseedora de una de las esmeraldas más grandes de la historia. El verde de las esmeraldas se asocia a la amistad, paciencia, amor e inmortalidad, por lo que es una piedra perfecta para utilizar en el compromiso de una pareja. Los antiguos asociaban la esmeralda al poder de la curación, por lo que sería idóneo llevarla en contacto con la piel en colgantes o sortijas; y sus jardines, esas pequeñas fisuras internas, hacen que el alma de la piedra sea única e irrepetible. El hecho de que una esmeralda tenga jardines no quiere decir que sea frágil, todo lo contrario; estas piedras son muy resistentes y duras, y solo expertos engastadores son capaces de trabajar con ellas.

Así mismo, los zafiros son grandes aliados en la realeza británica, como el conjunto que lució en varias ocasiones la reina Isabel II, y que anteriormente pertenecía a la princesa Luisa María de Bélgica. Para la cultura asiática, esta piedra es un trocito de cielo, que los gigantes que habitaban sus tierras robaron y escondieron entre sus ajuares, que posteriormente se convirtieron en montañas; mientras que en la religión católica, los zafiros fueron las dos grandes piedras donde Moisés escribió los diez mandamientos de Dios.

El zafiro simboliza la fidelidad, la verdad, y el favor divino, por lo que obispos y reyes tenían en su poder sortijas con esta piedra preciosa, representando así la unión del Cielo con la Tierra.

Terminamos con el rubí, conocida como la piedra de la vida, por su similitud tonal con la sangre. En sánscrito, esta piedra preciosa se llama ratnaraj, que significa ‘rey de las piedras preciosa’, y no es de extrañar, pues el llamativo color hace que pueda opacar al resto. Tanto es así, que realeza y aristocracia usaban esta piedra para llamar la atención y obtener sus beneficios como salud, riqueza y éxito. Se decía también que el rubí era capaz de hacer hervir el agua por su color cálido como el fuego, y que era capaz de relucir con luz propia. Pero su mayor símbolo es el de la pasión, por lo que es una piedra perfecta para regalar en pareja.

Poco a poco iremos descubriendo más acerca de las distintas colecciones y sobre nosotros. Este es el primer post en el blog de muchos por lo que síguenos en redes sociales para saber cuándo publicaremos, todas nuestras noticias las colgaremos ahí.

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